En esta nueva entrega de Técnicos en Primera Persona conversamos con Jesica Amor, Maestro Mayor de Obras, martillera pública y creadora de su propio estudio profesional. Una charla donde se mezcla la vocación, la creatividad y una mirada consciente sobre la construcción.
Jesica nos contó que su camino hacia la técnica comenzó por decisión familiar: cursó la secundaria en la Escuela Técnica Dr. René Favaloro N°1 de Lobería, una etapa que recuerda con enorme cariño y que, según dice, “fue como un segundo hogar”. Con el tiempo, la elección se volvió propia: “Amé todo el proceso hasta la finalización de mis estudios. Esa escuela formó la profesional que soy hoy”.
Desde su estudio, Jesica trabaja en distintos proyectos que conectan la construcción, el diseño arquitectónico y la identidad visual, uniendo la técnica con la estética. Acompaña a sus clientes desde el primer croquis hasta la dirección de obra, y también desde su rol de martillera pública, brindando asesoramiento comercial para decisiones seguras y estratégicas.
Con entusiasmo nos contó que recientemente se capacitó en sistemas de construcción en seco, incorporando nuevos aprendizajes a su práctica profesional. Cada proyecto, dice, “deja algo más allá del resultado final; siempre hay un aprendizaje en el proceso”.
Para Jesica, el rol del técnico hoy implica compromiso y actualización constante: “La sustentabilidad y la eficiencia energética ya no son una opción, sino una responsabilidad profesional”. También destacó la importancia de la presencia en la obra: “La gente valora vernos ahí, acompañando cada etapa y atentos a los detalles. Esa cercanía es una de nuestras mayores fortalezas”.
Con orgullo, subrayó el crecimiento del rol femenino en la construcción: “Las mujeres tenemos una mirada sensible, detallista y comprometida. El toque femenino no solo suma, sino que transforma, porque demuestra que la pasión y la capacidad no tienen género”.
Para cerrar, dejó un mensaje inspirador para los colegas y nuevos profesionales:
“Que confíen en sí mismos, que no teman equivocarse. Cada experiencia suma. Con dedicación y pasión se construyen obras, pero también crecimiento personal”.
Técnicos en Primera Persona sigue compartiendo historias de quienes hacen de la técnica una vocación y un modo de vida.

